Dios nos ve desde su Reino
Saludos Reyes y Reinas de Dios. Les habla el pastor Luis Tikarais desde Venezuela, hoy quiero compartir esta pequeñ reflexión que he titulado Dios nos ve desde su Reino para esto les voy a hablar de Esteban.
El nombre de Esteban es Stephanos, en griego (significa «Corona»). Era un judío converso, por lo que se cree que Esteban nació como judío, aunque no se sabe nada más sobre su vida anterior. Estos diáconos fueron elegidos por la insatisfacción entre los judíos helénicos (de origen griego y griegoparlantes) que consideraban que las viudas de su colectivo eran tratadas peor que las judías hebráicas en la distribución de los fondos de la comunidad. Hechos capítulos 6 y 7.
Los elegidos por los judíos helénicos fueron Esteban, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás de Antioquía. Fueron presentados a los apóstoles que, después de orar, les impusieron las manos. Posteriormente, se dice que Esteban hizo algunos milagros delante del pueblo.
Algunos judíos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia que estaban congregados en una sinagoga de libertos debatieron con Esteban. Según los Hechos de los apóstoles, no podían rebatirle sus argumentos, por lo que sobornaron a unos testigos para que dijeran que Esteban había blasfemado contra Moisés y contra Dios. Por ello, "conmovieron al pueblo, a los ancianos y escribas" y cogieron a Esteban y lo llevaron hasta el Sanedrín , reunido en el Templo de Jerusalén. Entonces los testigos falsos le acusaron de haber dicho que cambiaría las costumbres de Moisés y que Jesús destruiría el Templo de Jerusalén. El libro de Hechos dice que en ese momento los sanedritas miraron a Esteban y vieron "su rostro como el rostro de un ángel". Esteban dio un extenso discurso ante el Sanedrín. En el discurso dijo que Dios había indicado que él vivía en el cielo y en la tierra y no en un edificio hecho de manos humanas. El libro de los Hechos dice que Esteban apeló a las escrituras para demostrar que Jesús no desobedeció las normas que Dios dio a Moisés, sino que las cumplió debidamente.los sanedritas no pudieron contener su ira . No obstante, Esteban miró arriba y gritó al Sanedrín que veía el cielo abierto y al Hijo del Hombre o sea Jesús, sentado a la derecha de Dios. Esto fue una blasfemia muy grande para ellos que tomaron a Esteban, le condujeron a las afueras de la ciudad, a un lugar determinado, y lo apedrearon hasta morir.
Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Hechos 7: 55, 56
Creemos que Dios nos ve desde arriba, sin embargo Dios nos ve desde varios puntos uno de esos es su Reino, El nos ve desde Su trono con ojos de Padre pero también como REy.
Nosotros vivimos rodeados de muchas cosas que a veces nos hacen pensar de manera limitada, alejados de los principios del Reino y nos desalienta.
Esteban cuando fue apedreado vio los cielos abiertos y al hijo de Dios sentado a la diestra del Padre.
Dios nos ve desde otra perspectiva y desde otra realidad y esa realidad es la realidad del Reino.
Pero ¿Qué es la realidad?
Esta es, probablemente, una de las preguntas más fundamentales y por lo tanto complejas de responder. Es verdad que todos sabemos de un modo intuitivo a qué nos referimos con la realidad: aquello que posee existencia comprobable, que es efectivo o que ocurre verdaderamente, tal y como lo define el diccionario.
De entrada, la realidad es un concepto abstracto, más o menos equivalente a la formulación filosófica de «lo real». Esto vendría siendo todo “lo de afuera” del individuo, es decir, el mundo exterior a nuestras personas, contrapuesto con el mundo interior que entendemos como el “yo”.
Esta diferencia entre el mundo exterior, accesibles a través de los sentidos, y el mundo interior del pensamiento y la razón, fue abordada tempranamente por los filósofos de la antigüedad, quienes propusieron diferentes formas de llamar a cada uno y de comprender sus diferencias. Así se originaron las diversas vertientes filosóficas clásicas.
Un buen ejemplo de ellas lo constituye el mito de la caverna de Platón, quien ilustraba nuestra relación con la realidad a través de la alegoría de un conjunto de esclavos, nacidos dentro de una cueva de la que no pueden salir, ni moverse, con sus espaldas vueltas hacia la salida.
La luz del exterior (o de una hoguera) se filtra hacia adentro, proyectando las sombras de distintos objetos que otro grupo de personas transporta sobre sus cabezas. Los esclavos confunden las sombras con lo real, tomándolas por verdaderas, ya que son incapaces de observar lo que acontece a sus espaldas.
Dios te ve como una persona que puede hacer todo lo bueno.
Filipenses 4: 13.
Dios te ve como una persona que Es salvo de la ley del pecado y de la muerte (Romanos 8:2, Gálatas 3:13).
Dios te ve como una persona que Es nacida de nuevo y el diablo no le toca (1 Juan 5:18).
Dios te ve como una persona que Es única no hay nadie como tú (2 Corintios 5:17).
Dios te ve como su hijo o hija amada.
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